
La masacre realizada por Anders Breivik el viernes pasado ha dado lugar durante los últimos días a un auténtico éxtasis ultraizquierdista que parece recorrer Europa de punta a cabo. Desde la censura hasta la persecución del disidente, se mezclan todo tipo de argumentos, a cual más peregrino, que nos pretenden prevenir de la supuesta amenaza ultraderechista en toda Europa.
Como bien me ha apuntado mi amigo Arturito, hace unos años, cuando un perroflauta de la izquierda piojosa holandesa asesinó al homosexual y líder de la derecha antimusulmana holandesa, Pim Fortuyn, nadie nos previno del peligro que suponían los izquierdistas europeos para la paz y la democracia en Europa.
Cuando asesinaron a Theo van Gogh, director de cine y activista contra la lacra del islamismo en Europa, estos mismos que ahora tanto se exaltan -algunos parecen incluso felices por la situación actual- tampoco levantaron la voz para prevenirnos del peligro de los islamistas en Europa. Se trataba, en este caso concreto, de un loco aislado, de un exaltado islamista a quien se le había ido la pinza. Tampoco nos cuentan estos medios, tan progresistas ellos, que el hijo ya huérfano de van Gogh tuvo que cambiar de escuela porque sus propios comapañeros mahometanos de clase le hacían la vida imposible. Sí, amigos, esta es la Europa de las libertades y el Progreso que nos quieren vender.
Ayer, bajo el título El autor del atentado y los blogueros del odio, el prestigioso semanario der Spiegel, en su edición online, era capaz de culpar a todos aquéllos que predican por Internet las consecuencias de la islamización de Europa de los asesinatos perpetrados por Breivik. Ponen en el punto de mira a Fjordman, un tipo que, las pocas veces que le he leído, no hace más que aportar datos y estadísticas de la invasión musulmana en Europa. También webs como Gates of Vienna o The Brussels Journal eran señaladas como los vehículos necesarios para portar el odio y la sinrazón de Breivik . Y se quedan tan anchos. ¿Os imagináis que culparan a El País o Público de ser los periódicos de referencia de tantos y tantos etarras? ¿A que no? Ya me gustaría a mí ver a der Spiegel culpar de apología del terrorismo a El País por sus investigaciones/encubrimientos del GAL, el 11M o el Faisán… Todos sabemos que esto no sucederá, pero tranquilos, más adelanto os demostraré la caradura y fariseísmo de esta izquierda tolerante, democrática y blablablá.
Me he tomado la molestia de traducir parcialmente el mencionado artículo para que os hagáis una idea de hasta dónde llega la desvergüenza de algunos adalides de eso que llaman democracia. Sólo les ha faltado escribir que Al Qaeda es un invento del KuKluxKlan:

La búsqueda del camino hacia el mainstream
No hay nada tan importante en este ambiente como asentarse en toda Europa como un movimiento serio. Se entiende a sí mismo como ‘anti-yihad’, como contrapeso. Se asoma a los medios, a las calles, a los Parlamentos. También Breivik se comprometió con el partido populista de derechas noruego Fremskrittpartiet.
Breivik trasladó, según su propia declaración, sus actividades políticas hace unos nueve años hacia lo publicístico y subversivo. Hacía ya varios años que exponía sus opiniones a través de diversos blogs de derechas. El sábado todo esto condujo, principalmente por su cercanía con la posiblemente mayor de las estrellas de este ambiente, a una bizarra discusión: el igualmente blog de derechas LittleGreenFootball levantó el rumor de que Anders Breivik no era otro que el famoso blogger Fjordman.
La discusión sigue. Mientras tanto, Fjordman, conocido por sus radicales pero elegantemente formulados largos ensayos contra musulmanes, izquierdistas y ‘multi-cultis’, se ha pronunciado varias veces. Desde ese momento ya no se le reprocha que él fuera al asesino de masas de Noruega, sino ‘sólo’ el que prendió la llama, la inspiración de Breivik.
Fjordman: el guía intelectual
Contra esta acusación no existe casi ningún argumento, para eso se ha esforzado Breivik. Ya en 2009 intentó Breivik hablar directamente con Fjordman, para hacerle interesasrse por su panfleto del odio de 1.100 páginas. Él, presuntamente, no estaba interesado en Breivik. Seguramente porque éste no se diferenciaba de tantos otros que él, con incluso mayor radicalidad, había podido escuchar en la barra del bar.
Pero hubo algo que este superblogger de derechas no vio. Fjordman, la fuente más citada por Breivik, hubiera podido reconocerse en su obra, e incluso de una manera literal: él es -posiblemente sin su consentimiento- el más importante coautor de este escrito.
Su obra no es un monográfico sobre Breivik, tampoco la creación político-literaria de un loco que, evidentemente, planeó un asesinato masivo durante años, sino una especie de collage: ’2083′ se compone principalmente de artículos y ensayos que Breivik se había descargado de diversos blogs ‘patrióticos’, ‘nacionales’ y ‘conservadores’. Fjordman es en realidad el autor de varios centenares de páginas de este maremágnum -en total 38 capítulos o subcapítulos son suyos. Capítulos que se yuxtaponen en esta ‘obra’ que llama a los europeos a un antiyihadismo sangriento, incluso hasta el martirio. Incluso también contra aquéllos que en el retorcido pensamiento de Breivik son los responsables de la islamización de Europa: todos los que no son ‘nacional’.
En palabras de Breivik suena así: “Por eso es de vuestro interés, ayudar a los Hermanos (…) a derrotar a los marxistas culturales y multiculturalistas en Europa. Viajad aquí, transferid dinero, dad vuestro apoyo moral, convertíos vosotros mismos en mártires de esta lucha.”
Como Breivik. Solo en Otoya disparó mortalmente a 85 jóvenes, que en su enfermiza cosmovisión eran ‘marxistas-culturales’ que debían ser combatidos. Él invirtió años en planear estos asesinatos, y no sólo eso. En su panfleto ’2083′ escribía: “Crear este compendio me ha costado 317.000 Euros (…) todo esto es apenas perceptible en comparación con las víctimas causadas para poner en circulación este libro, para la verdadera acción de marketing.”
Después de comernos esta apología larvada de la censura, esta basura filoestalinista de quienes se llenan la boca continuamente de la palabra democracia, viene lo divertido. Y para divertirnos he escogido un artículo del viernes pasado del ultra Fernando Berlín, director de radiocable, mediocre y fanático a partes iguales, y lacayo de los mandamases del puño y la rosa:

Posiblemente es prematuro hablar del yihadismo como responsable del atentado en Noruega, aunque sin grupos terroristas allí y con problemas fronterizos menores, no parece muy desenfocado. Y desde luego, independientemente de su autoría, lo ocurrido es un drama de gran impacto para una sociedad tan poco acostumbrada a sufrir atentados, vengan de donde vengan.
En julio 2010 la policía desarticuló una célula de Al Qaeda en Noruega y Alemania con tres detenidos. La prensa noruega señaló que preparaban un atentado de grandes dimensiones, como los que sufrimos en Madrid el 11 de marzo de 2004.
Además, las tropas noruegas participan en la misión de la OTAN en Afganistán y formaron parte de la coalición que invadió Irak en 2003, aunque sus efectivos se retiraron del país en 2005. Y recientemente varios diarios publicaron las polémicas viñetas de Mahoma.
Así que todo lleva a pensar en esa autoría. De ser así, los acontecimientos nos volverán a mostrar que ni la intervención en Afganistán, ni en Irak, ni en otros países del mundo árabe, han conseguido hacer del nuestro un mundo más seguro. La estrategia belicista no es adecuada para un terrorismo deslocalizado, que incluso vive durmiente entre nosotros. Más bien al contrario: el belicismo es gasolina en la hoguera de los fanatismos.
El terrorismo es también un fracaso de la sociedad occidental.
En nuestro “mundo desarrollado”, hemos logrado un importantísimo grado de progreso y de convencimiento de que la paz y la vida humana, tienen el mayor de los valores. Sin embargo esos valores no hemos sido capaces ni de exportarlos ni de instalarlos con firmeza.
El terrorismo permanece entre nosotros, a veces dormido, y mientras no abramos una reflexión profunda sobre la naturaleza del mismo y sobre la forma de abordarlo, tendremos que estar dispuestos a que nos despierte con brutalidad de esta falsa ensoñación que hemos fabricado.
El terrorismo no es culpa de los ciudadanos de occidente pero es un pequeño fracaso de nuestra capacidad para la seducción moral.
Este artículo, como bien puede apreciarse, fue redactado el viernes pensando en un probable atentado yihadista, algo que Breivik se encargó de desmentir.
Como bien dice Berlín, Breivik atentó en Noruega por “un pequeño fracaso de nuestra capacidad de seducción moral”. Ay, pobre Anders…
Lo que nos demuestra el niño de Radiocable es cómo la izquierda española es capaz de comprender y justificar el terrorismo islámico -también el etarra, que es de izquierdas-, pero nunca haría lo mismo con alguien situado en el polo opuesto del espectro ideológico. El doble rasero, la caradura y el sectarismo político son la base sobre la que se asientan semejantes razonamientos. Porque veamos, si Zapatero dijo del atentado etarra de la T4 que fue un accidenete, ¿por que Breivik no es también un accidente? Si Zapatero afirmó que Otegui es un ‘hombre de paz’, ¿por qué Breivik no lo es también? ¿Por qué en España había y hay tantos socialistas que muestran públicamente su fascinación por el ingenio y arrojo de Ben Laden y no hacen lo mismo con este Breivik? Si Zapatero desarrolló la Alianza de Civilaziones para dar coartada y cobertura al integrismo islámico, ¿por qué no lo aplica igualmente para gente como Breivik? Algún día todos estos iluminados de la izquierda más ultra deberán explicarnos todas estas preguntas. O mejor, que se lo expliquen a un ejército de Breiviks cuando vayan a buscarlos a casa…
También tengo que mencionar que, supuestamente, los niños socialistas noruegos habían aprovechado su acampada ideológica para glorificar al heroico bando de los matacuras y violamonjas, que convirtió España durante y después de la República en un matadero de disidentes. Y éstas son las paradojas de la vida, unos niños que homenajeaban al criminal y estalinista Frente Popular se vieron, de repente, formando parte de un paseíllo… El fanatismo embrionario de unos fue segado de raíz por el fanatismo maduro de un pirado. El mundo está loco…
Y ya para finalizar voy a colgar unos cuantos comentarios tuiteros -casi al azar- que representan a la perfección cómo es la izquierda española actual: guerracivilismo en estado puro, majaderos con vitola de intelectuales y ultras bajo la bandera del puño y la rosa.






