Un diputado del P$O€, partido de la plusvalía y la comisión, del latrocinio y el saqueo, ha puesto el dedo en la llaga sobre la actual política de prevaricación al por mayor que practica su partido: Rajoy debe pedir disculpas, en la convención del PP, por los casos de corrupción descubiertos en Canarias, Castellón, Sevilla y Murcia.
Mientras tanto, el gobierno socialista, en su intento de robar con descaro a un millón de accionistas de una empresa española para repartirlo entre una pléyade de truhanes políticos y empresariales afines al nazionalsocialismo filoetarra, pasea con orgullo socialista el multimillonario adelanto recibido para ejecutar la operación, dando lecciones de ética a quienes ni en sueños imaginarían trincar tantos ceros.
Como quedó acreditado hace no mucho, el nazionalismo tresporcentista también cuenta con el reconocimiento y respeto del P$O€. Los socialistas, sin duda, se dieron en seguida cuenta de que trataban con alumnos aventajados. Los peperos, unos amateurs en estas lides, sólo merecen el reconocimiento penal.