“La capacidad de Cataluña para absorber inmigrantes está casi al límite“. Con estas palabras se despachaba el hombre de la Caixa en el P$C para descubrir a la España del progreso que el nazionalsocialismo catalán comienza a tener tics muy ligados al fascismo más reaccionario.
La postura de Montilla con respecto a la inmigración le sitúa políticamente a la derecha de la derecha. Palabras como las suyas demuestran su clara aversión al progreso y a las sociedades multiculturales de nuevo cuño, donde el respeto a culturas como la islámica son el germen claro de un próspero futuro para toda la humanidad.
Con su prominente calva ya nadie puede negar que su estética skin es el reflejo de su rancia y trasnochada ideología. Nadie puede dudar en una sociedad moderna de la dogmática socialista acerca de la inmigración, ésa por la cual para mantener la competitividad y el crecimiento económico hay que importar cierta cantidad de inmigrantes todos los años. Y, lógicamente, resulta evidente que trayendo cantidades casi infinitas de inmigrantes, no sólo se mantiene el crecimiento y la competitividad, sino que se aumenta hasta límites insospechados.
Montilla, para intentar disimular su espíritu fascista, intentaba arreglar su afirmación anterior: “hacen falta inmigrantes en la economía catalana porque las organizaciones empresariales dicen que hace falta de mano de obra en estos momentos, en puestos que la gente del país no cubre”. Para entender esto último hay que tener muy clara la diferencia entre una situación casi límite y una situación límite. Y, además, hay que constatar el seguidismo del político del P$C al gran capital, a quien como buen socialista intenta favorecer a toda costa. Los euros son los euros y eso un socialista nunca lo pierde de vista.
Ahondando en su capacidad de precisión, Montilla apostilla que la situación raya el límite, añadiendo que no nos podemos permitir muchas más tarjetas sanitarias, así como otros problemas que genera el fenómeno de la inmigración, en la escuela, en el ambulatorio o en la demanda de vivienda y otros servicios de carácter social. Hay que ser un xenófobo virulento para atreverse a relacionar la inmigración con algún tipo de ‘problema’.
También ha alertado de que una mayor inmigración sature los servicios municipales y, en algunos casos, comporte o pueda comportar la pérdida de servicios para los ciudadanos de Cataluña. Pero qué está diciendo este majadero, a mayor inmigración, más crecimiento, más euros, más servicios. Es pura matemática, todos los socialistas lo sabemos.
Pero los socialistas podemos estar tranquilos, los problemas pasados, presentes y futuros de la inmigración son culpa del PP. Su defensa de la anterior regularización socialista -ésa en la que un antecedente policial convertía al inmigrante en una persona más que deseada para la sociedad del progreso en España- no deja lugar a dudas: “afectaba a personas que llevaban muchos años aquí, que el PP no había regularizado, y que ahora pagan impuestos y a la Seguridad Social”. Ahora que el PP no gobierna el P$O€ debería regularizar cíclicamente -trimestralmente, por ejemplo- a los ilegales, ya que, evidentemente, ‘el PP no los habrá regularizado’, porque no gobiernan. Además, sorprende gratamente cómo los socialistas regularizaron con lupa a todos los inmigrantes, ya que sólo se hizo con los que ‘llevaban mucho tiempo aquí, pagaban impuestos y cotizaban a la SS’. ¿Qué es mucho tiempo? Es, sin duda, un concepto relativo… ¿Qué impuestos? ¿El IVA? ¿Cotizaban a la SS? ¿Pero no eran ilegales?
Y hay más: “una próxima regularización sería un error. La diferencia es que, ahora, irregulares hay muy pocos, cuando antes había muchos por el PP”. Pero entonces, si no paran de entrar ilegales, cuando vuelva a haber muchos -que ahora no los hay, claro…-, tendrán que volver a regularizar, para que vuelva a haber pocos, lógicamente. Si es que antes el PP no la vuelve a liar y vuelve a haber muchos, cuando ahora hay pocos, aunque en una situación ‘casi límite’ podrían parecer muchos, pero realmente son pocos, porque si fueran muchos se superaría el límite y ya no serían pocos…
Y es que aunque Montilla habla de un límite que colisiona descaradamente con el progreso que asola España, la situación está más que controlada, no como con el PP: “hemos de aplicar la ley, deportar y devolver a su país de origen, como se está haciendo“. Insuperable.
Septiembre 15, 2006 a las 8:35 pm |
¡Ah, bribón! ¡Cómo se la has metido doblada a Pepiño! A mi en cambio no me publican en el flamante blog del líder mediático… y no solté ni un insulto. Tan sólo hablé del tema tabú: la inmigración. En fin, trataré de escribir un post blanco como el tuyo.
Septiembre 15, 2006 a las 8:42 pm |
Creo que Pepiño se ha ganado a pulso un nuevo artículo mío, más que nada para que mis camaradas puedan apreciar lo socialista que es.
De todas maneras, para hablar de inmigración ya está ahí ByRoN, que para eso es un latino de fuego.
Septiembre 16, 2006 a las 11:01 am |
Debe felicitarte por animar a pepe blanco, eso de que necesitamos progresistas como usted, me ha “llegao” al alma, una lagrima cayo en la arena…
Ahora, un poco embrollado esta el post, mucho, poco, pp, poco, mucho, crees que nuestro admirado licenciado en parvulitos, si entrase a dar sus felicitaciones personales, lo entendería?? Creo que debería usted descender a su nivel, más que nada, para tener unas reflexiones más ecuánimes.
Saludos.
Septiembre 16, 2006 a las 7:28 pm |
Contracamarada atroma, el nivel de Pepito yo ya lo tengo, soy socialista, no lo olvides…