Archive for 31 octubre 2006

Viaje a Burrocatalonia

octubre 31, 2006

espanarisa.gifUn sol de justicia se adivinaba mientras el avión aterrizaba en el aeropuerto de El Prado. Una vez anclado el finger al lateral de la aeronave, me dispuse a salir por la puerta delantera, no sin antes cerciorarme de que llevaba conmigo mi equipaje de mano: dos enormes sacas que, sin duda ninguna, ayudarían a que mi estancia fuera más que placentera en la colonia española conocida como Burrocatalonia.

Al acercarme a la cinta de recogida de equipajes, me apresuré a coger un carrito para depositar mis dos sacas y la maleta que posteriormente cogí de la cinta transportadora.

Mientras me dirigía a la salida del aeropuerto, comencé a percatarme de la evidente división entre colonos y burrocatalanes que parecía reinar en aquellas lejanas provincias tresporcentistas. Pronto adiviné que los aborígenes del lugar, invadidos hacía ya siglos por las hordas de conquistadores a cuya estirpe yo pertenecía, comenzaban a hacer reverencias a mi paso, muestra inequívoca de la supremacía de la raza invasora y del gran respeto que hacia la misma sentían los cuasi subhumanos burrocatalanes.

Pronto comprendí que mi superioridad ética, moral, espiritual, intelectual y física podría depararme pequeños inconvenientes durante mi breve estadía en aquella remota región. Al esperar junto a la parada de taxis a que llegara mi limusina, comencé a darme cuenta que los especímenes burrocatalanes llevaban, seguramente grabado a hierro candente, un burro en la frente. La mayoría de ellos, al divisarme, pronto se daba cuenta de que pertenecía a la estirpe de los conquistadores, y se lanzaban como posesos a besarme los pies, y cuando intentaba quitármelos de encima a manotazos, me llenaban de lametazos hasta el hombro. Por suerte, como ya me habían prevenido, portaba mis dos sacas repletas de céntimos de Euro, y abriendo una de ellas lancé por toda la acera varios puñados de monedas, momento en el cual los burrocatalanes se desentendieron de mi ilustre persona y se lanzaron a una guerra a muerte entre sí por el control del mayor número de céntimos de Euro.

burrocatalan2.jpgUna vez montado en mi limusina, divagando sobre la divertida peripecia acaecida con las hordas burrocatalanas del aeropuerto, mandé al chófer que, por supuesto, era un colono –también llamados catalanes-, que parara frente a una ortopedia. Allí adquirí un par de brazos de plástico y me dirigí hacia mi hotel, donde pude descansar tras tanto ajetreo burrocatalanista, no sin antes pedirle a mi chófer que para el día siguiente me recogiera en un coche descapotable.

Mientras me dirigía a mi habitación, volvió a sucederme lo mismo que en el aeropuerto, es decir, estrechaba la mano entre saludos cordiales a los catalanes, y me veía rodeado por energúmenos con el dibujo de un burro en la frente, de los que me tenía que desprender lanzando céntimos de Euro a mi paso.

Al día siguiente, junto a la entrada de mi hotel, ya esperaba un espectacular descapotable pintado con dos franjas rojas y una amarilla. Me monté en la parte trasera, acompañado de mis dos sacas y mis dos brazos de plástico. Le ordené al chófer que arrancara y se dirigiera al sitio convenido. Mientras marchaba por las céntricas calles de la capital burrocatalana, me coloqué en el centro del asiento trasero del descapotable y dispuse una saca de monedas sobre cada uno de los asientos laterales que permanecían vacíos, haciendo éstos, a la misma vez, de contrafuerte para los brazos ortopédicos, que sobresalían enormemente por encima de las puertas traseras del descapotable.

Durante el recorrido hacia mi destino, pude distinguir nítidamente el último edificio vanguardista de la capital burrocatalana, conocido como la torre ‘Alá Akhbar’, donde en la actualidad se impartían clases de reciclado para turistas mahometanos, con el fin de que aprendieran de las costumbres burrocatalanas, y poder pronto demostrar el respeto y la admiración que la raza de los conquistadores y los catalanes merecían.

Durante la interminable travesía al centro de reunión por excelencia de los burrocatalanes, conocido como Campo Nuevo o Nuevo Campo –había que pronunciarlo siempre en el orden que más ridículo sonara en cada momento-, me vi continuamente parado y admirado por turbas de burrocatalanes que me lanzaban continuamente pétalos de rosas al descubrir que era un conquistador quien montaba en el descapotable. Yo, que ya había previsto esta situación, lanzaba con desenfreno puñados y más puñados de céntimos de Euros, mientras dejaba que dichos especímenes besaran con denuedo los brazos ortopédicos, donde yo había colocado, respectivamente en cada uno de ellos, un anillo con la inscripción del águlia de San Juan y otro con el dibujo de la cruz de San Santiago. Los muy jodíos picaban como palomas, dejando el metal anular con enormes babas colgando, muestra inequívoca de la estima y el aprecio que seguían sintiendo por los conquistadores.

Al llegar a mi destino, centro neurálgico de adoctrinamiento burrocatalán, me encontré con una marea humana que se encontraba de pie frente a una enorme tarima. Mis acompañantes catalanes me llevaron hacia ella, donde habría de dirigir unas breves palabras a los aborígenes que disfrutaban de la invasión desde hacía siglos.

campnou1.jpgUna vez subido a la tarima, donde todos los invadidos burrocatalanes podían divisarme, rápidamente noté cómo todos ellos se arrodillaban, justificada pleitisía que recibía en nombre de la gloriosa raza de los conquistadores. Acto seguido agarré el micrófono y pronuncié unas breves palabras. A continuación, aquellos descendientes de la gran invasión que acaeciera hace ya tantos siglos, se pusieron de pie, y todos al unísono y a grito pelado, repitieron mi mensaje de manera inequívoca, produciendo que me quedara durante largos segundos subsumido en un éxtasis carpetovetónico inigualable. Tras recuperarme de la impresión, y siendo plenamente consciente del éxito de mis palabras sobre las hordas burrocatalanas, volví a repetirlo: ‘¡Arriba España! ¡Arriba siempre!’

Cretino

octubre 24, 2006

javierarenas.jpg

Más que cretino!!!

ConfidencialCAT: el progreso en Cataluña

octubre 15, 2006

confidencialcatcyu.jpgEl partido ultranazionalista Convergencia y Unión ha lanzado gratuitamente, en el día de hoy, un DVD que expone nítidamente cómo la farsa nazionalsocialista está arrasando moral y éticamente las lejanas provincias tresporcentistas. En su descargo, hay que decir que la película sea posiblemente mejor que la inmensa mayoría de las películas españolas de los últimos tiempos.

Ahí va un pequeño resumen:

Capítulo 1. Introducción

Una música de película de terror hace sospechar que Jack el Destripador esté a punto de aparecer en pantalla. Pero no, Maragall, Pérez y Saura son las bestias hacia donde nos guía la música, “los conspiradores”.

El resto del capítulo se centra en la vida y milagros de San Arturo Mas, una persona tan tolerante y tan buena que hasta su mismísima mujer puede dar fe de ello. Gracias a su calidad humana termina ganando las elecciones, como no podía ser de otra manera. Él mismo afirma que está preparado para gobernar con el estilo de CyU: “sin menospreciar a nadie”.

El capítulo casi concluye con unas inefables palabras del memo de Piqué: “el PP de Cataluña ha obtenido un resultado extraordinario.”

 

 

Capítulo 2. El precio de poder
En este capítulo se puede ver, durante casi 5 minutos, llorando como plañideras a los convergentes por ser descabalgados del poder. €RC los engaña, prefiere al P$O€ y eso les jode mucho. Montilla, según ellos, es el gran muñidor de esa traición.

La idea que transmite el capítulo es clara. Carod dice tras las votaciones: “intentaremos un gobierno de unidad nacional”. Arturo Mas, refiriéndose al pacto del tripartido, afirma: “el pacto de las izquierdas es sólo un pacto por el poder”. El capítulo acaba con la misma idea: “por primera vez accedía a la presidencia un hombre dependiente de Madrid y, paradójicamente, era un partido independentista el que lo propiciaba.”

Es decir, primero hay que ser nazionalista y después todo lo demás. Por encima de programas e ideología está la nazión catalana. Tener algo que ver con España sólo puede ser motivo de menosprecio.

 

 

Capítulo 3. El gobierno repartido
Maragall llega a la Generalidad. Según Arturo Mas, Maragall es el hombre de paja Zapatero y, claro, el depender de un partido de Madrid, según él, se paga. Para explicar visulamente cómo llega el tripartido al poder meten la imagen de unos etarras, lo cual a mí me parece más que acertado, todo sea dicho.

El resto del capítulo es una megamovida propiciada porque Maragall fue al Día de la Hispanidad a Madrid. Eso, lógicamente, no se puede consentir. Si es catalán no puede ser español. Un fallo de ese tipo a nivel propagandístico no tiene perdón dentro de la familia nazionalista. catalana.

 

 

Capítulo 4. El último Tango en Perpiñán.
Aparecen unos etarras declarando una tregua en Cataluña. Las quejas de los convergentes al respecto son claras: Carod ha traicionado al presidente de la Generalidad, Maragall, porque no le había consultado. Sobre el hecho de que en el resto de España siga asesinando o sobre la cuestión de a cambio de qué declaraba esa tregua parcial, ni una sola palabra. Como lo cuento, todo ese tipo de cuestiones no existen para los nazis convergentes.

Carod, otro nazionalista, deja bien clara la cuestión etarra: “no reniego, ni renuncio, ni pido perdón sobre mis convicciones”. Así se habla, para que no haya dudas.

En definitiva, queda claro que la traición a Maragall es imperdonable; todo lo demás, se puede entender…

El capítulo finaliza con las famosas palabras de Zapatero acerca de que él aprobaría el Estatuto que se aprobara en el parlamento catalán. Acerca de la llegada al poder de Zapatero y del 11M, ni una sola palabra.

Capítulo 5. El agujero de la vergüenza
El desastre de El Carmelo, el 3% y la censura informativa. Tras formar parte Convergencia del entramado que se dedicó a tapar todo lo posible el hundimiento de El Carmelo, más que nada, para taparse a sí mismos, ahora, a tres semanas de las elecciones, se erigen en los grandes defensores de los damnificados de El Carmelo. Con un par.

Como bien dice un entrevistado convergente “eso del 3% es una infamia que finalmente se ha demostrado como falsa”. Sí, bueno, en vez de un 3 sería seguramente un 20, pero bueno, qué más da, lo importante es la nazión catalana.

Capítulo 6. Asuntos extranjeros
Pérez, Maragall y la corona de espinas. El narrador no tiene dudas. “el prestigio internacional ganado a pulso por los gobiernos de Jorge Pujol se va a dilapidar en pocos minutos en una visita a Jerusalén”. Maragall, acabando el capítulo, apostilla: “fue una estupidez.”

Capítulo 7. Todos los hombres del presidente
Se centra en diversos casos de corrupción y nepotismo por parte de los izquierdistas que ahora dirigen Cataluña. Realmente lo mismo que hacían los nazionalistas convergentes hasta hace poco, pero con ese indeleble toque izquierdista, es decir, corregido y aumentado.

Capítulo 8. …Y el trabajo queda por hacer
Los problemas de Cataluña: el plan energético, las infraestructuras y el medio ambiente. Menudos problemones…

Casi todo el capítulo se centra en el gran problema que supone un túnel que se ha hecho para unir la comarca de Osona y la Garrocha. Al final, el túnel va a ser más estrecho y más caro. Otro problemón…

Lo más llamativo del capítulo es que le echan la culpa del problema del cava a Rovira por no apoyar a Madrid2012. Del apoyo de Convergencia a la candidatura de Madrid todo el mundo se acuerda…

Capítulo 9. Querer y no poder
Maragall no es capaz ni de remodelar su propio gobierno. Pobre Maragall.

Capítulo 10. El baile del Estatuto
El Estatuto promovido por Maragall y aprobado por Zapatero salió adelante gracias a Convergencia y Unión. El P$O€ sólo supo oponer resistencia y €RC actuó poco menos que de colaboracionista de los invasores castellanos. Además, lo explican de tal forma que uno puede llegar a creérselo.

Capítulo 11. El hundimiento
€RC pide el voto por el NO en el Estatuto, como el PP. Son malos catalanes.

El P$O€ pide el SÍ –como CyU-, pero el P$O€ no tiene nada que ver con este Estatuto, es todo mérito de CyU. El resto del capítulo es una retahíla de alabanzas y parabienes al Estatuto de Zapatero. Por algo será…

Por cierto, también hablan de la aprobación del Estatuto –sin referencia ninguna al ínfimo nivel de participación-, de ahí el título de este capítulo.

Capítulo 12. Una sombra en la oscuridad
Montilla es muy malo –de los 1.000 millones de la Caixa, ni un solo comentario- y tiene un poder omnímodo para hacer y deshacer en Cataluña, en España y en parte del extranjero. Además, es un infiltrado del españolismo más reaccionario en el gobierno de la Generalidad. En definitiva, es un mal catalán.

Capítulo 13. Aterrizaje forzoso
Montilla se presenta a la Generalidad. “Es un crack, es un coco, es una máquina de pensar” –afirma Maragall.

La culpa de la huelga bananera en el aeropuerto de Barcelona es de Montilla, por lo tanto, Montilla no vale para presidente de la Generalidad. De los famosos 1.000 millones, nada de nada.

Capítulo 14. La esperanza
Jorge Pujol, el gran muñidor de la España del odio junto a Javier Arzálluz, es el referente a seguir.

El resto del capítulo es inequívoco: demos gracias al Señor por la existencia de Convergencia y Unión, esos demócratas tolerantes. Amén.

 

 

De la persecución al idioma español –y por ende a los españoles- y de las agresiones a miembros del PP o de Ciudadanos de Cataluña, ni una sola palabra.

Y éstos encima van de moderados y tolerantes. La verdad es que comparados con el P$O€ o €RC podrían llegar a pasar por tales, aunque pienso que las diferencias serían mínimas.

La sensación que deja el documental viene a ser, más o menos, que con CyU se va a seguir haciendo lo que ha hecho el tripartido, pero se va a notar mucho menos, como cuando gobernaba Pujol. El problema no es lo que se haga, sino que la gente se dé cuenta. En eso coinciden todos los grupos nazionalsocialistas catalanes –y vascos-.

Hay que destacar el hecho de que este DVD certifica que la putrefacta sociedad catalana se encuentra en otra dimensión de convivencia respecto a la mismísima sociedad vasca. Es decir, en este documental Convergencia se centra continuamente en lo malos catalanes que son sus adversarios, P$O€ y €RC. Ser español equivale a una especie de degradación y, asimismo, españoles casi ni existen en el documental. La ofensa que se hace a los nazionalistas del P$O€ y de €RC radica en ligarlos con el PP o con España, como medio para demostrar su mala catalanidad.

Bueno, qué decir, el P$O€, €RC, la €TA, el PNV y CyU, en definitiva, el nuevo Frente Popular, todo es progreso…

Arriba España!!! Arriba siempre!!!

Neoadventismo en el Comité Central

octubre 4, 2006

socialistahonrado.JPGEn el exterior del edificio que hacía de sede del partido, como solía ser habitual, se concentraba una multitud multicolor formada por maleantes, cayuqueros, yihadistas, butroneros y demás promotores de la España del progreso.

Asomado a una de las ventanas se podía ver al camarada Juan absorto ante semejante panorama, mostrando una inmensa mueca de satisfacción por todo lo que su partido ya había conseguido. A continuación se giró hacia la estancia, donde se encontraban los camaradas Leandro e Ignacio, viejos compañeros de partido que, debido a sus innatas cualidades intelectuales, formaban desde hacía años el núcleo duro que dirigía en la sombra los designios del partido.

Juan, que había decidido esa misma mañana teñirse el entrecejo de rojo gulag, se sentó a la mesa donde ya le esperaban sus dos compañeros. El motivo de la reunión era el diseño del nuevo lema del partido de cara a las próximas elecciones.

Sobre las mesa se encontraba ya preparado un copioso desayuno que ayudaría a mitigar la maratoniana jornada que les esperaba. En el centro de la mesa se encontraba un termo que contenía una aromática infusión de flor de amapola iraní. Ignacio, tan servicial como siempre con la gente del partido, ya había rellenado las tacitas –por supuesto, tanto las tacitas como el termo presentaban vistosamente el símbolo del partido, un inequívoco “$$”- que se encontraban dispuestas delante de cada silla. Junto al termo, un enorme bizcocho preparado con rojo libanés se encontraba milimétricamente troceado para la degustación de los líderes en la sombra del partido.

Ignacio, redundando en su excesiva servicialidad, extrajo del interior de su chándal amarillo una petaca llena de absenta, la cual vació sobre las tres tacitas de infusión, como solía ser habitual cuando se reunía la vanguardia intelectual del partido.

Después de no dejar una gota en el termo ni un grumo sobre la mesa, Leandro sacó del armario que se encontraba en una de las esquinas de la sala de reunión una saca casi vacía que contenía harina colombiana, introduciendo los tres sus respectivas manos en el fondo de la saca hasta obtener un puñadito de harina con el que se limpiaban los dientes y neutralizaban su aliento.

Desde que el partido había establecido estrechos lazos con los países punteros del progreso a nivel mundial, los desayunos y meriendas en la sede del partido habían cobrado una nueva dimensión, y la productividad y eficacia política de sus miembros hacía ya años que se habían convertido en paradigma del progreso.

Tras media docena de regüeldos de rigor, se bajaron los pantalones y se sodomizaron, formando un trenecito que daba vueltas alrededor de la mesa, entre carcajadas de felicidad. Juan, que era el más listo de todos, se había colocado entre sus dos compañeros. Desde que comenzaron a celebrar este ritual durante el diseño de las anteriores elecciones, no habían dejado de practicarlo. Era como una especie de talismán para ellos.

Una vez subido su pantalón de chándal y a pesar de su cara de agotamiento, Juan mandó a sus compañeros a la mesa para comenzar el trabajo político.

En la sede del Partido Neoadventista del Undécimo Día era esperada con enorme excitación la llegada, esa misma tarde, del secretario de organización, Tiburcio Colorado, y del presidente del gobierno, Caifás Matamoros. Ambos eran conscientes de lo necesitados que estaban de la ayuda de esa tríada intelectual que durante los últimos años los había aupado hasta lo más alto.

Leandro, Ignacio y Juan empezaron a conversar acerca de los buenos resultados obtenidos con el anterior lema del Partido Neoadventista del Undécimo Día: “Anteayer tu pan comí y ayer no te conocí”. Todos recalcaron que ese lema había sido tan acertado porque había conseguido unir bajo un solo partido a toda esa gente que compartía una cosmovisión tan abiertamente solidaria.

Tras unos pocos minutos de agotador trabajo, Juan comenzó a sentir un ligero cosquilleo en la boca de su esfínter, consecuencia de las alegres percusiones que le había propinado su camarada Ignacio. En ese momento en que comenzaba a sentir sobre su persona el resultado de semejante esfuerzo mental, como acostumbraba a sucederle, se le iluminó el cerebro y tuvo la idea que probablemente aseguraría la permanencia del neoadventismo en el poder. Acto seguido, Juan se cagó, se meó y vomitó, todo a la vez, con lo que Ignacio le calzó un ostión en los dientes y Leandro le metió un rodillazo en la boca del estómago, siguiendo con su acostumbrada pericia al pie de la letra el manual del partido sobre diálogo progresista.

Cagado, meado, vomitado y fostiado, Juan se incorporó y se dirigió hacia la mesa, donde apuradamente escribió sobre una hoja la idea que en los días siguientes habría de ser puesta en práctica, previa aprobación de los hombres de paja del partido, Tiburcio y Caifás.

Días después, tras haber desayunado, por supuesto, en la sede neoadventista, la plana mayor del partido se dirigió al lugar donde se desarrollaría la multitudinaria presentación a los medios de la nueva campaña del partido para las próximas elecciones.

Juan y sus camaradas partieron al lugar poco después, reuniéndose con los numerosos enviados informativos en el exterior del centro de transportes designado para formalizar el inicio del programa neoadventista. Tras guiar a los presentes escaleras abajo, llegaron a un andén al que en pocos momentos llegarían todos los líderes públicos del partido, desde Tiburcio y Caifás pasando por los distintos ministros del partido, periodistas del partido, jueces del partido y policías del partido.

De pronto, un gran estruendo avisó de la llegada inmediata de los representantes del neoadventismo. Al momento, los allí presentes descubrieron la llegada de media docena de vagones de tren, pintados con el rojo chillón característico del partido, y que aparecían serigrafiados con el nuevo lema del partido para estas elecciones. Sobre las puertas aparecía nítidamente el símbolo del partido “$$” –en la puerta izquierda- y la inscripción “Vota neoadventista” –en la derecha- . Entre las dos entradas que poseía cada vagón, aparecía en caracteres mayúsculos el nuevo lema que con seguridad arrancaría la mayoría absoluta neoadventista en las próximas elecciones: “Ben Laden somos todos.”


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